moha
Definición:
Traducido frecuentemente como «confusión», «delirio» o «ceguera mental». Es una de las tres raíces del mal (akusalamūla). Representa la incapacidad fundamental de la mente para percibir las cosas tal como son (yathā-bhūta), actuando como el catalizador que permite el surgimiento de la codicia y el odio.
Explicación:
Moha no es la falta de conocimiento académico o intelectual; uno puede tener un doctorado y vivir en un estado profundo de Moha. Se trata de una ceguera operativa: la mente está tan nublada que no logra distinguir entre lo que es un proceso natural y lo que es una fabricación del ego.
Desde nuestra aproximación funcional:
1. La niebla que oculta las características: Moha impide ver la impermanencia (anicca) y la falta de un yo sustancial (anattā). Cuando la mente está bajo el efecto de Moha, toma lo que es cambiante por permanente y lo que es un proceso impersonal por «mío».
2. El combustible de la reacción: Si recibes un insulto y surge el odio (dosa), es porque Moha estaba presente primero, ocultando la realidad de que solo son ondas sonoras impactando el sentido del oído. Moha crea la ficción de que hay un «yo» que ha sido ofendido.
3. No es un pecado, es un error de percepción: El Buda no trata a la persona confundida como un «pecador», sino como alguien que tiene «polvo en los ojos». El tratamiento no es el perdón, sino la atención plena (sati) y el discernimiento (paññā).
Puntos clave:
Fidelidad a los sentidos: Moha ocurre en el momento del contacto sensorial. Es el velo que nos impide ver que el ojo, la forma y la conciencia visual son eventos transitorios.
El antídoto: El antídoto para Moha no es creer en algo nuevo, sino observar con honestidad técnica lo que está pasando aquí y ahora. Cuando la luz de la atención brilla, la confusión de «yo soy esto» se disipa.

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